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sábado, 21 de junio de 2014

Posturas de yoga para la carretera

Un viaje largo en coche puede dar mucha pereza, pero también es una oportunidad para salirse del ritmo trepidante del día a día y concentrarse en el presente. Puedes escuchar música, admirar el paisaje (si no conduces), charlar con tus acompañantes si no vas solo o simplemente perderte en tus pensamientos. No obstante, por mucho que podamos llegar a disfrutar un road trip, siempre habrá alguien que sufra: nuestro cuerpo.

¿Cómo hacer que no nos duela todo al salir del coche? ¿Cómo evitar ese entumecimiento? Además, claro, de haciendo paradas para estirar las piernas con frecuencia, podemos tomárnoslo algo más en serio y optar por el yoga. Un par de ejercicios antes, otros en las áreas de descanso (o incluso en el coche, si no somos conductores), otros al llegar a casa. ¿Cuáles son los más recomendados? ¡Estas son varias posturas de yoga para road trips!

1. Antes de salir: posturas del Gato y de la Vaca (Marjaryasana/Bitilasana). Haz varias repeticiones de la transición de la postura del Gato (soltando el aire) a la de la Vaca (inhalando). Ayudarás a que tu columna entre en calor y se estire, algo que agradecerás cuando estés en el coche. Si tienes tiempo, puedes continuar con ese estiramiento con las posturas del Perro Boca Abajo y una Flexión hacia delante (Uttanasana).




2. Durante el viaje. Si eres tú quien conduce, tendrás que esperar a parar en un área de descanso para realizar algún ejercicio. Uno muy recomendable (y que te hará sentirte muy bien) es la Extensión intensa con piernas abiertas (Prasarita Padottanasana): como una flexión hacia delante, pero con las piernas separadas.


Si eres pasajero, todo es más fácil, ¡puedes practicar algunas posturas de yoga adaptadas desde el asiento! Empieza con la Montaña (Tadasana), sentándote derecho, con las manos sobre las rodillas, y sintiendo cómo tu espalda se estira al respirar, cómo vas creciendo.
A continuación, pasa a realizar algunos Saludos al Sol (Surya Namaskara): coge aire elevando los brazos, suéltalo llevándolos al pecho y después a tus costados, inhala de nuevo llevando la espalda derecha hacia delante, exhala relajando espalda y brazos, inhala para volver a sentarte derecho. Finaliza volviendo a llevar las manos al pecho.
Por último, para estirar los costados, realiza la postura de la Media Luna (Ardha Chandrasana): sentado derecho, inhala y lleva los brazos sobre la cabeza, cogiéndote el codo derecho con la mano izquierda (normalmente se hace con los brazos extendidos y cogiendo la muñeca, pero en el coche no tendrás sitio). Suelta el aire inclinando la parte alta del torso hacia la izquierda, estirando todo el costado derecho y asegurándote de que la cadera se mantiene bien apoyada y derecha. Repite hacia el otro lado.


3. Ya en tu destino. Cuando ya hayas llegado y estés en casa o en el hotel, puedes seguir cuidando tu espalda realizando la postura del Puente (Setu Bandha Sarvangasana) para devolver energía a las piernas y liberar la lumbar.


Finaliza estirando en Sucirandhrasana, la postura del Ojo de Aguja, para abrir la cadera y realinear la articulación sacro-ilíaca después de haber estado todo el día sentado.


¿Qué trucos utilizas para movilizar tu cuerpo en días de viajes largos en coche? ¿Habías pensado en el yoga?

Fuente

miércoles, 19 de marzo de 2014

Tu sadhana, tus reglas

Uno de los grandes puntos de inflexión que se viven en la senda del yoga es el instante en que brota la necesidad de practicar más allá de tu clase habitual.
Es decir, cuando practicas tu sólo y tu sóla…cuando empieza  tu sadhana.
Al iniciarte en tu sadhana te conviertes a un tiempo en profesor y alumno. Tu decides qué haces, cómo fluyes y durante cuánto tiempo.
Todas las decisiones son tuyas.
Empiezas a crear tu propio yoga, a seguir tus propias reglas.
Tu sadhana es la tierra de la que nacen los más hermosos frutos. Es el verdadero espacio de descubrimiento, de indagación, de autoconocimiento, de sabiduría. Es cuando aparece el YOGA con mayúsculas, cuando descubres el poder del pratiahara, cuando decides minimizar las voces externas y empiezas a escuchar tu propia voz, permitir tu propio movimiento, honrar cada asana con tu templo corporal.

RESPETA SIEMPRE TU CUERPO
En el camino de iniciar tu sadhana ten en cuenta que las maravillosas imagenes de personas en hermosas asanas que circulan en pinterest están ahí para motivarte en el camino hacia la belleza, la armonía y la motivación. Sin perder de vista tu propio camino.
Olvida la supuesta perfección ajena y haz la tuya propia.

HAZ TUS REGLAS
En tu sadhana tienes total libertad, ya que no tienes que seguir las indicaciones de ningún profesor.
Incluso puedes danzar a través de las asanas con una melodía suave, que integre y armonice tu espacio. Aquí te dejo un enlace con “La danza del corazón” de Karunesh con la que puedes permitirte una práctica distinta, fluyendo, bailando, enlazando tus asanas con hermosos pasajes.
La música ayuda a fluir y despertar el vinyasa.

VARIA, EXPERIMENTA, FLUYE
Experimenta por encima de todo. Somos personas de costumbres y tendemos a repetir aquello que consideramos que nos sale bien, aquello con lo que nos “sentimos a gusto”.
Pero no te quedes ahí… pregúntate, cuestiónate, no hagas siempre lo mismo. Haz prácticas que pongan a prueba tu paciencia, tu aburrimiento, tu fuerza, tu disciplina, tu diversión, tu equilibrio, tu voluntad, prácticas más lentas, más vigorosas, más meditativas, con mantras, sin ellos…¿por qué este asana te gusta menos? ¿por qué te aburres con esta secuencia?
A menudo, desde nuestras resistencias más férreas es desde donde más aprendemos.
Y, por último, aquí te dejo un listado con recomendaciones sencillas que espero que te ayuden a darle valor a tu sadhana.  ¡disfruta!

DECÁLOGO PARA CREAR TUS REGLAS Y PRACTICAR TU PROPIO YOGA
  1. Experimenta a solas con tu esterilla
  2. Escucha tus necesidades
  3. Se amable con tu cuerpo
  4. Fluye, no te permitas estancarte
  5. Respira con presencia
  6. Date cuenta y presta atención al detalle
  7. Impregna de elegancia cada uno de tus movimientos
  8. Entrega los frutos de tu práctica
  9. Dedica unos minutos al silencio y la quietud
  10. Agradece estos instantes (por breves que sean) no importa la cantidad, sino la calidad.
 Namasté, Susi Mas.

Fuente:
http://www.sidhartayoga.com/tu-sadhana/

sábado, 1 de marzo de 2014