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miércoles, 1 de abril de 2020

Aún crees estos mitos falsos sobre el yoga y por eso no lo practicas

Cuando uno conversa con los profesionales del yoga o con algunas de las personas que lo han convertido en una filosofía de vida se da cuenta de que esta práctica sigue aún rodeada de un halo para muchas personas y que aún persisten unos cuantos mitos falsos sobre ella. Tal como explica Mercedes de la Rosa, cofundadora de Zentro Urban Yoga y FreeYoga, algunos de los mitos más extendidos son los que pueden extraerse de las respuestas que los no iniciados suelen dar a esta pregunta: «¿Por qué no te animas a probar el yoga?». Unos afirman que no lo hacen porque son rígidos como un palo y que hay que ser flexible para practicar yoga. Otros explican que son demasiado inquietos y que el yoga podría ponernes «de los nervios» y otros dicen que ya practican otros deportes y que el yoga no les aportaría nada. Pero lo cierto es que, tal como explica Mercedes de la Rosa, podría darse respuesta a estos falsos mitos de la siguiente manera:
Mercedes de la Rosa
Mercedes de la Rosa - Lucia Marcano

Excusa 1: «No soy flexible y por eso no hago yoga»

Como aclara Mercedes de la Rosa, a menos que seas un bailarín o un gimnasta es normal que no seas flexible. De hecho, aunque es cierto que algunos cuerpos son naturalmente más flexibles que otros, en realidad no es lo más frecuente. «Cuando se empieza a practicar yoga, al igual que otros deportes o disciplinas, los músculos se quejan pues seguramente han estado 'dormidos' durante mucho tiempo», comenta. Sin embargo, la experta aclara que la flexibilidad no es ni un requisito ni el objetivo del yoga. «Es algo que se da con el tiempo y la práctica. No hay que tener prisa porque todo llega», destaca.

Excusa 2: «Soy demasiado nervioso y seguro que el yoga me pone más aún»

El yoga facilita encontrar equilibrio armonía. Aunque es cierto que, según precisa Mercedes de la Rosa, cuando la mente se encuentra acelerada y con mucho ruido es difícil sentarse a meditar o seguir las clases de yoga pausadas. Por eso la experta aconseja a aquellas personas que se consideren «nerviosas» que prueben algún tipo de yoga dinámico y fluido (como el vinyasa o el ashtanga). Eso les permitirá cansarse físicamente a través del ejercicio y el movimiento y también eso hará que, de alguna manera, logren bajar el «ruido» que generan los pensamientos, las ideas y los miedos de la mente, pues en realidad eso es lo que verdaderamente significa sufrir esa especie de «nerviosismo».

Excusa 3: «Ya voy al gimnasio, no hace falta que haga yoga»

Es verdad que existen muchas formas de hacer ejercicio para ponernos en forma, pero, según asegura la experta, solo el yoga permite mantener la salud, recuperarte de las lesiones y bajar los niveles de estrés ansiedad para vivir en equilibrio y con más conciencia. «Es una de las prácticas más completas», destaca.

Con guía profesional y mejor presencial

Más que pensar en las limitaciones que cada uno crea que pueda tener, la fundadora del Zentro Urban Yoga aconseja empezar por la base, con el acompañamiento (presencial) de un buen profesor que guíe en la práctica, explique la importancia de la respiración y la forma adecuada de entrar, sostener y salir de las posturas para no lesionarse. A la hora de elegir un profesor Mercedes de la Rosa recalca que no solo tiene que ser bueno (o recomendado por gente con experiencia), sino que además el alumno tiene que conectar con él, con su forma de practicar yoga. «Si no es así, busca otro, hasta que encuentres aquel que, además de ser un buen profesor, te transmita», explica.
Para aquellas personas que desean iniciarse en la práctica es importante, según propone Mercedes de la Rosa, que lo hagan junto a un profesor o maestro físico (no online) que les guíe, corrija y responda a sus preguntas. «Una vez que ya entiendes lo que estás haciendo y por qué, entonces será un buen momento para seguir clases online, utilizar las apps o iniciarse en la autopráctica», aconseja.

martes, 6 de noviembre de 2018

5 Cosas que pasan cuando pones las piernas hacia arriba en una pared cada día

Para aquellos que nunca han practicado este tipo de ejercicios y no se habían planteado hacerlo, quizás cambiarás de opinión cuando leas esto.
Esta posición se basa en colocar las piernas hacia arriba apoyadas sobre una pared y parece que está consiguiendo una legión de seguidores en too el mundo. ¿El motivo? consigue maravillas para esos cuerpos tensos que necesitan rejuvenecerse.
No tienes que acudir a un gimnasio para obtener sus beneficios, solo necesitas una pared. 

1 Mejora la digestión

Los movimientos en el abdomen ayudan a tasajear los intestinos, que agiliza la digestión y evita el estreñimiento. Tu apetito puede aumentar también debido a la mejora de la digestión 

2 Mejora la circulación sanguínea

Debido a que es una postura invertida, el flujo de sangre tiende a concentrarse en la parte superior del cuerpo, trayendo consigo una mayor oxigenación. Tu sistema linfático recibe un buen riego. Ayuda a reducir la hinchazón en las extremidades inferiores y ayuda con problemas de presión sanguínea.

3 Ayuda a reducir el dolor

Trabajar los músculos de la pelvis ayuda a fortalecer los órganos reproductivos, alivia los problemas menstruales y los síntomas de la menopausia. El ejercicio de las articulaciones con esta postura también es beneficioso para aquellos que sufren de artritis o fibromialgia. Los calambres en las piernas (de día o de noche) pueden desaparecer si lo practicas habitualmente.
Debido a su efecto sobre la circulación, esta postura también ayuda con el alivio y la prevención del dolor de cabeza, especialmente los causados por la sangre que se mueve lentamente. 

4 Reduce ansiedad y estrés

Relajar tu espalda con tus piernas elevadas ayuda a calmar tu mente. Combinado con una respiración pausada ayuda a tus nervios parasimpáticos. Te tumbas y dejas que tu mente fluya.

5 Estira caderas, piernas y espalda

Los músculos de las piernas y de la espalda tiene un buen estiramiento con esta postura. Igual ocurre con el cuello y las caderas. Con el tiempo, verás que tu cuerpo se hace más flexible y elástico, aliviando tensiones y dolores en esas zonas. Practicarlo habitualmente también puede ayudar a aliviar e incluso curar el dolor de espalda crónico. 

Cómo realizarlo

Procura que tu espalda quede alineada en línea recta. Para estirar un poco más, abre tus piernas en forma de “V” estrecha.
Cuando practiques esta postura, empieza poco a poco, con 5 o 10 minutos seguidos hasta que tu cuerpo se ajuste a la posición. Luego puedes subir hasta los 15 minutos.
Como precaución, evita realizar posturas forzadas si tienes dolores de espalda, hombro o similares, o si notas molestias o dolores durante la realización. Consulta con un médico o especialista si tienes dudas o problemas de salud previos. Gente con glaucoma o problemas cardiacos no deberían realizarlo porque incremente la presión alrededor del corazón.

Fuente

domingo, 20 de mayo de 2018

10 puntos claves paa evitar enojarte y mantener la calma tomados de la sabiduría de los estoicos

Séneca, uno de los filósofos estoicos más reconocidos, escribió el texto Sobre el enojo, en el que lidia con el problema de perder los estribos, aplicando la entereza y la ecuanimidad, que es la característica esencial de este grupo filosófico. Sugiere ahí que el enojo es una locura temporal y, aunque puede ser justificado, no debemos actuar impulsivamente bajo su trance, ya que el enojo compromete nuestro juicio con una enorme intensidad.
El profesor de filosofía Massimo Pigliucci, autor del reciente libro How to Be a Stoic: Ancient Wisdom for Modern Living, señala que aunque algunas personas sugieren que el enojo moderado es la respuesta adecuada para ciertas situaciones, los estoicos dirían que no existe tal cosa como enojo moderado, pues la moderación y el enojo son contradictorios. Así, el enojo nunca es la mejor respuesta a una situación. Se dice que el enojo puede ser una motivación para actuar, por ejemplo, cuando se siente indignación por una injusticia. Pero entonces, la motivación correcta no sería enojo -una cierta violencia, un cierto odio o un cierto deseo de venganza- sino la emoción positiva de desear ayudar o mejorar las cosas.
El enojo nunca es necesario y es casi siempre evitable. Y, como sugirió Marco Aurelio, cuando alguien hace algo malo, incluso algo peligroso, lo que uno debe hacer es "enseñarles, y mostrarles sin estar enojado" la forma correcta. Este es el reto, y para ayudarnos Pigliucci ha compilado una lista de 10 puntos basados en la sabiduría de Séneca pero adaptados al mundo actual, para evitar la locura temporal que es el enojo:
  • -Realiza meditación preventiva: piensa en qué situaciones suelen detonar tu enojo, y decide de antemano cómo lidiar con ellas.
  • -Pon atención a tu enojo tan sólo sientas los primeros síntomas. No esperes, o se saldrá de control.
  • -Júntate con personas serenas, lo más posible; evita personas irritables y enojonas. Los estados de ánimo son infecciosos.
  • -Toca un instrumento musical o practica de manera intencional una actividad que relaje tu mente. Una mente relajada no se enoja.
  • -Busca ambientes con colores agradables, no irritantes. Manipular las situaciones externas realmente afecta los estados internos.
  • -No te enfrasques en discusiones cuando estás cansado; en dicho estado tendrás una mayor tendencia a la irritación, la cual puede crecer y convertirse en enojo.
  • -Por lo mismo, tampoco empieces discusiones cuando estas hambriento o sediento.
  • -Ríete de ti mismo, esta es el arma principal en contra de la impredecibilidad del universo y la predecible bajeza de algunos humanos.
  • -Practica la distancia cognitiva (lo que Séneca llama "retardar" tu respuesta) saliendo a caminar o retirándote al baño, cualquier cosa que te permita tomarte un respiro de una situación tensa.
  • -Cambia tu cuerpo para cambiar tu mente: deliberadamente alenta tus pasos, baja tu tono de voz, impón a tu cuerpo los rasgos de una persona calmada.
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jueves, 2 de noviembre de 2017

Yoga Nidra: Un viaje de la piel al alma

Yoga Nidra es un viaje. Un viaje de ida y retorno, siempre diferente y enriquecedor. Un viaje a lo más profundo de uno mismo del que se regresa renovado. Bucear a lo más profundo, a medida que uno va deshaciéndose por el camino de todos los ropajes. Escriben Ana Sesma Nuez y Jordi Isern Salvat.


yoga nidra
En este viaje, vamos transitando espacios quizás no vistos antes; vamos alumbrando espacios de penumbra en nuestra mente con la luz de la consciencia. Un viaje en el que la mano que nos guía nos da confianza, seguridad y también libertad.
Como la metáfora india: con Yoga Nidra vamos descubriendo, desde la distancia de la consciencia, nuestro carruaje (el cuerpo físico), descubrimos el rostro del cochero (la mente), la potencia de nuestros caballos (las emociones) y, trascendiéndolos, nos instalamos en la paz del señor que habita este coche (la consciencia misma).
Yoga Nidra es uno de los métodos más efectivos para llegar al silencio interior, a la calma mental. Para habitarse desde lo esencialmente interno. Es una invitación a dejarse llevar, a indagar en la propia psique, a desdramatizar.
El aspecto más destacado en una sesión de Yoga Nidra es que quien participa no ha de hacer nada, salvo tumbarse en la postura más cómoda posible (o permanecer sentado confortablemente en una silla),  hacerse el propósito de no dormirse y dejarse portar por la voz que guía. Dejarse llevar como un niño que pasea de la mano de alguien en quien confía.
Una vez tumbados, la sesión recorre una a una las diferentes envolturas del cuerpo. Se guía una relajación física inicial para suavizar las tensiones superficiales. Posteriormente, un recorrido mental por todo el cuerpo, en el cual, el participante va poniendo toda su atención en los lugares del cuerpo mencionados y toma consciencia de ellos -quizás por primera vez-. La mente se va calmando. Observamos también la respiración: nuestra propia melodía vital, nuestra compañera de vida. Y, al contemplarla, también se va relajando.
El flujo energético se libera, el cuerpo se ha suavizado, la mente se recoge. Atendemos después a las sensaciones propuestas y pasamos a descubrir la sensación física que se halla detrás de una emoción. Vadeamos entre algunas de ellas. Y también se calman. Dejamos que nuestro subconsciente se haga presente, si es su voluntad, y lo observamos. Cuerpo, respiración, mente, emociones, están tranquilos. Aprendemos a observar nuestra pantalla psíquica, tomando consciencia de los propios procesos mentales. Con desapego. En este sentido, el viaje requiere además de paciencia, constancia y valentía. Hay que atreverse a mirar hacia dentro, conscientes de que podemos descubrir nuestras propias sombras; y eso exige valentía y, sobre todo, grandes dosis de amabilidad con uno mismo. En el tránsito de Yoga Nidra, uno aprende también a quererse y a practicar el perdón con otros y, en especial, con uno mismo.
Descubrimos así todos nuestros espacios, nuestros procesos y, sobre todo, ese lugar central que siempre está en calma, silencioso, acogedor. El lugar al que siempre podemos acudir para recogernos cálidamente en él.  Y cada uno aprovecha este espacio de absoluta calma para acceder al subconsciente enviándole un mensaje de fuerza, de intención, de vida.
Como facilitador de Yoga Nidra, es llamativo y enriquecedor observar el efecto transformador de la práctica. El facilitador sabe que sólo hará de guía, sin llegar a participar nunca de la experiencia íntima; pero el cambio de expresión en los rostros y en los ojos de los practicantes al regresar a lo externo desde su propio viaje interior, suele ser indicativo de que los paisajes transitados, bellos o no -pues no siempre la meditación es un camino placentero-, lo fueron desde una profunda paz. Ésta es la principal recompensa para el facilitador de Yoga Nidra.

Beneficios de Yoga Nidra

Son muchos los beneficios que aporta el Yoga Nidra y que actualmente la ciencia moderna  está avalando, entre ellos destacamos los siguientes:
–Beneficios físicos:
  • Mejora la calidad de vida en general.
  • Induce relajación profunda y permanente en cuerpo, mente y personalidad.
  • Ayuda a restablecer equilibrio interno.
  • Aporta consciencia corporal.
  • Rejuvenecimiento general de todo el organismo.
  • Genera distensión muscular y articular.
  • Equilibra el sistema endocrino.
  • Fortalece el sistema inmunitario.
  • Genera la secreción de endorfinas.
  • Armoniza los diferentes “relojes internos”.
  • Suaviza la expresión facial.
  • Mejora la eficiencia respiratoria.
  • Coadyuvante en el tratamiento de gran número de enfermedades psicosomáticas como hipertensión arterial, diabetes, asma, reumatismo, neurastenia, alergias y otras.
Beneficios en el sistema nervioso:
  • Equilibra el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales.
  • Equilibra el sistema nervioso autónomo (simpático-parasimpático).
–Beneficios mentales:
  • Relaja y descansa la mente.
  • Produce una percepción mental más profunda.
  • Induce el sueño en caso de insomnio.
  • Ayuda a generar una actitud mental positiva.
  • Potencia el proceso de aprendizaje.
  • Mejora la memoria.
  • Genera fluidez psíquica.
  • Reduce y elimina la ansiedad.
  • Centra la mente.
  • Es un proceso de purificación y limpieza psíquica.
  • Libera tensiones del subconsciente.
  • Ayuda a erradicar  problemas psicológicos arraigados: complejos, neurosis, inhibiciones, falta de autoestima,…
  • Despierta la intuición.
–Beneficios emocionales:
  • Induce calma emocional.
  • Produce alegría, bienestar, plenitud y serenidad.
  • Elimina bloqueos psicológicos, miedos, fobias, conflictos y otros.
  • Ayuda a desarrollar fuerza de voluntad.
  • Ayuda a identificar y controlar las emociones.
  • Genera auto-confianza.
  • Tranquiliza, aclara y profundiza la vida afectiva.
–Beneficios energéticos:
  • Aumenta la energía física y psíquica.
  • Desarrolla la consciencia pránica (consciencia del cuerpo energético).
  • Armoniza el flujo de la energía vital (prana).
–Beneficios espirituales:
  • Induce la meditación.
  • Despierta la inteligencia interna innata.
  • Desarrolla en conocimiento interno.
  • Produce el acercamiento al Yo.
  • Desarrolla nuevas facultades de percepción (intuición, sentimientos estéticos, empatía,…).
  • Ayuda a encontrar el sentido de la vida.

Fuente

martes, 12 de septiembre de 2017

Cómo el yoga cambia tu cuerpo desde el primer día (INFOGRAFÍA)

La práctica oriental del yoga ha pasado a ser hoy en día un símbolo de paz, serenidad y bienestar para Occidente. Más de 20 millones de estadounidenses practican yoga, según el estudio estadounidense Yoga in America 2012, y sus practicantes se gastan más de diez mil millones de dólares al año en clases y artículos relacionados con el yoga. Los datos en España son algo inferiores: un estudio de AOMM.TV revela que lo practican un 12,03% de personas de 18 a 65 años, por encima de otros deportes como el esquí (9,92%), el surf (3,66%) o el ballet (2,49%).
Este ejercicio de mente y cuerpo se caracteriza por su capacidad para reducir el estrés y favorecer el bienestar, pero también ofrece amplísimos beneficios para la salud física que rivalizan con otras formas de ejercicio. Aunque la situación general de la investigación científica sobre los beneficios del yoga aún no ha madurado, aquí te mostramos lo que sabemos hasta ahora sobre los potenciales efectos en el cuerpo. Observa esta infografía y desplázate hacia abajo para una información más detallada.
Infográfrico de Jan Diehm para El Huffington Post
Después de una clase de yoga
Mejora la función cerebral
Solo 20 minutos de hatha yoga —una antigua forma de esta práctica que pone más énfasis en las posturas físicas que en el flujo o las secuencias— puede mejorar la función cognitiva, estimulando la memoria operativa y la atención. En un estudio de la Universidad de Illinois (EEUU), los participantes que acababan de hacer yoga tuvieron resultados significativamente mejores en las pruebas de funcionamiento cerebral, en contraste con los resultados que obtuvieron después de 20 minutos de intenso ejercicio aeróbico.
Reduce los niveles de estrés
Los poderes demoledores de estrés que tiene el yoga puede que vengan de su capacidad para menguar la actividad de las proteínas que se sabe juegan un papel en el proceso de inflamación, según afirman investigadores de Los Ángeles en un estudio publicado el año pasado en la Universidad de California.
Altera la expresión de los genes
Un pequeñol estudio noruego sugería que los múltples beneficios del yoga para la salud podrían derivarse de su influencia sobre la expresión de los genes en las células del sistema inmunológico.
Incrementa la flexibilidad
Un estudio reciente de la Universidad Estatal de Colorado descubrió que el bikram yoga —una forma de yoga en la que una serie de 26 posturas se realizan durante 90 minutos en una habitación a alta temperatura— está relacionado con el incremento de la flexibilidad en los hombros, la zona lumbar y las corvas, además de aumentar la fuerza en peso muerto y disminuir la grasa corporal, en comparación con el grupo de control.
Después de pocos meses de yoga
Menor presión sanguínea
Las personas con hipertensión leve o moderada podrían beneficiarse de la práctica del yoga, puesto que un estudio de la Universidad de Pensilvania descubrió que podría ayudar a disminuir los niveles de presión sanguínea. Los investigadores de este estudio descubrieron que las personas que practicaban yoga tenían un mayor descenso de la presión sanguínea en comparación con aquellos que participaron en un programa de orientación basado en paseos y en el control de la nutrición y el peso.
Aumento de la capacidad pulmonar
Uninforme del año 2000 de la Universidad Estatal Ball demostró que practicar hatha yoga durante 15 semanas podría aumentar notablemente la capacidad vital pulmonar, que es la máxima cantidad de aire exhalado tras haber inspirado profundamente. La capacidad vital es uno de los componentes de la capacidad pulmonar.
Mejora de la función sexual
Un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard de 2009 publicado en el diario de medicina sexual The Journal of Sexual Medicine, probó que el yoga podía incrementar la excitación, el deseo, el orgasmo y la satisfacción sexual en general para las mujeres. El yoga también puede mejorar la vida sexual de las mujeres al ayudarlas a familiarizarse más con sus propios cuerpos, según un análisis publicado en la revista especializada en sexo y terapia marital Journal of Sex and Marital Therapy, según informó CNN.
Reducción de dolor crónico de cuello
Un estudio alemán publicado en la revista sobre el dolor The Journal of Pain demostró que cuatro semanas practicando iyengar yoga (un tipo de hatha yoga que enfatiza un alineamiento adecuado y el uso de apoyos) es efectivo para reducir la intensidad del dolor en adultos que sufren de dolor crónico de cuello.
Alivio de la ansiedad
Un estudio de 2010 de la Universidad de Boston probó que 12 semanas de yoga podrían ayudar a reducir la ansiedad e incrementar los niveles de ácido γ-aminobutírico, GABA, en el cerebro (niveles bajos de GABA se han relacionado con trastornos de depresión y de ansiedad).
Alivio del dolor crónico de espalda
Investigadores de la Universidad de Virginia Occidental descubrieron que el iyengar yoga era más efectivo para reducir el dolor y mejorar el ánimo que los tratamientos de medicina tradicionales entre aquellos que tienen problemas de dolor crónico en la región lumbar.
Estables niveles de azúcar en diabéticos
Si se añade el ejercicio del yoga a un régimen de tratamiento típico de diabetes, se podría obtener un estable nivel de glucemia en sangre, según un estudio de 2011 de la asociación estadounidense de diabéticos, Diabetes Care. Reuters informó de que tres meses de yoga además del tratamiento para diabéticos produce un descenso del índice de masa corporal y ningún incremento en los niveles de azúcar en sangre.
Mejora el sentido del equilibrio
Se descubrió que aquellos que siguieron un programa de iyengar yoga, diseñado para adultos de edad avanzada, pudieron mejorar su equilibrio y ayudar a prevenir caídas en mujeres de más de 65 años, según un estudio de la Universidad de Temple de 2008.
Después de años de yoga
Huesos más fuertes
Un estudio piloto de 2009 del Doctor Loren Fishman probó que la práctica del yoga puede aumentar la densidad ósea en adultos de edad avanzada. "Realizamos un examen de densidad ósea (DEXA), luego le enseñamos yoga a la mitad de ellos, esperamos dos años e hicimos otro examen", había dicho Fishman a El Huffington Post. "Y estas personas no solo no perdieron masa ósea, sino que la ganaron. Los que no practicaron yoga perdieron un poco de masa ósea, como ya podías imaginar".
Peso saludable
Investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle hallaron una relación entre la práctica habitual del yoga y un descenso en el peso —o al menos un mantenimiento del peso— en más de 15.000 adultos sanos de mediana edad.
"Aquellos que tenían sobrepeso cuando empezaron a practicar yoga perdieron más de dos kilos, mientras que aquellos que durante el mismo periodo no practicaron yoga ganaron más de seis kilos", según informó a WebMD la investigadora Alan Kristal, doctora en sanidad pública.
Menos riesgo de enfermedades del corazón
Como parte de un estilo de vida saludable, el yoga puede reducir los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, el colesterol alto y la hiperglucemia, según informes de la Harvard Health Publications
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