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lunes, 22 de julio de 2019

De las trampas de la búsqueda. Paulo Coelho

El autor expone aquí una serie de mitos, y sus desmentidas, acerca de los mejores caminos para el desarrollo espiritual, en procura de suavizar los debates y la intolerancia.


Al mismo tiempo que la gente está empezando a ocuparse de las cosas del espíritu, sucede otro fenómeno: la intolerancia con la búsqueda espiritual de los demás. Todos los días recibo revistas, mensajes electrónicos, cartas y panfletos que intentan demostrar que tal camino es mejor que aquel otro, y que contienen una serie de reglas para conseguir la iluminación. En virtud del volumen creciente de este tipo de correspondencia, he decidido escribir sobre lo que considero los peligros de dicha búsqueda.

Mito 1: la mente puede curarlo todo. Esto no es cierto, y prefiero ilustrar este mito con una historia. Hace algunos años, una amiga mía, profundamente implicada en la búsqueda espiritual, comenzó a tener fiebre y a encontrarse muy mal. Durante toda la noche intentó recrear su cuerpo, con ayuda de todas las técnicas que conocía, con el fin de curarse únicamente con el poder del pensamiento. Al día siguiente, sus hijos, preocupados, le pidieron que fuese al médico, a lo que ella se negaba, alegando que estaba purificando su espíritu. Sólo cuando la situación se hizo insoportable accedió a ir a un hospital, donde tuvo que ser operada inmediatamente al serle diagnosticada una apendicitis. Por lo tanto, mucho cuidado: a menudo más vale pedir a Dios que guíe las manos de un médico, que intentar curarse uno mismo.

Mito 2: la carne roja nos aleja de la luz divina. Es evidente que si uno profesa una determinada religión tendrá que respetar las reglas establecidas. Judíos y musulmanes, por ejemplo, en una práctica que forma parte de su fe, no comen carne de cerdo. Sin embargo, nos está invadiendo una ola de purificación por vía de la comida: los vegetarianos radicales consideran a los que comen carne responsables del asesinato de animales. Pero, ¿acaso las plantas no son también seres vivos? La naturaleza es un constante ciclo de vida y muerte, y un día seremos nosotros los que alimentaremos la tierra. Por lo tanto, si no perteneces a una religión que prohiba determinado alimento, come aquello que te pida el organismo. Quiero recordar aquí la historia del mago ruso Gurdjieff: cuando era joven, fue a estudiar con un gran maestro y, para impresionarlo, decidió comer sólo vegetales. Una noche, el maestro quiso saber por qué seguía una dieta tan rígida, a los que Gurdjieff respondió: “Para mantener limpio mi cuerpo”. El maestro se rió y le aconsejó que abandonara ese hábito: si continuase así, le dijo, terminaría como una flor en un invernadero: muy pura, pero incapaz de resistir los desafíos de los viajes y de la vida. Como decía Jesús: No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre, sino lo que sale de la boca.

Mito 3: Dios es sacrificio. Mucha gente busca el camino del sacrificio y de la autoinmolación, afirmando que debemos sufrir en este mundo para ser felices en el próximo. Pero si este mundo es una bendición de Dios, ¿por qué no aprovechar al máximo las alegrías que nos ofrece la vida? Estamos muy acostumbrados a la imagen de Cristo en la Cruz y olvidamos que su pasión duró apenas tres días: el resto del tiempo la pasó viajando, conociendo gente, comiendo, bebiendo y predicando su mensaje de tolerancia. Tanto que su primer milagro fue políticamente incorrecto: como faltaba bebida en las bodas de Caná, transformó el agua en vino. Y lo hizo, a mi entender, para demostrar que no hay mal en ser feliz, en alegrarse, en participar en una fiesta, porque Dios está mucho más presente cuando estamos todos juntos. Mahoma decía que “si somos infelices, llevamos la infelicidad a nuestros amigos”. Buda, tras un largo período de prueba y renuncia, estaba tan débil que apenas si podía respirar; cuando fue salvado por un pastor comprendió que el aislamiento y el sacrificio nos alejan del misterio de la vida.

Mito 4: existe un único camino hacia Dios. Este es el más peligroso de todos los mitos: a partir de ahí empiezan las explicaciones del Gran Misterio, las luchas religiosas y el juicio de nuestro prójimo. Podemos escoger una religión (yo, por ejemplo, soy católico), pero debemos tener presente que si nuestro hermano escoge una religión diferente, llegará al mismo punto de luz que buscamos nosotros con nuestras prácticas espirituales. Finalmente, vale la pena recordar que de ninguna manera podemos transferir a nuestro padre, rabino o imán las responsabilidades de nuestras decisiones. Somos nosotros quienes construimos, con cada uno de nuestros actos, la entrada al paraíso.

© Traducido del portugués por Juan Campbell-Rodger.

lunes, 7 de enero de 2019

Yoga y el ciclo diario de los meridianos chinos

Nuestra vida está sujeta a ciclos: anuales, lunares, diarios, etc. Aprender a vivir según éstos es un arte y a la vez esencial para mantener la salud. Hoy hablamos del ciclo diario de los meridianos según la visión de la Medicina Tradicional China (MTC o TCM) y cómo podemos realizar algunas posturas de Yin Yoga para equilibrarnos. Escribe Helena Chacón. 

Círculo de Meridianos Yin
La Medicina Tradicional China describe 12 Meridianos principales que son, junto con los meridianos extraordinarios Ren Mai y Du Mai, los canales donde se ubican la mayor parte de los puntos acupunturales. Cada meridiano hace circular energía que nutre un órgano tanto desde el punto de vista físico como desde el emocional y mental. De este modo, el meridiano de “Pulmón”, nutre los pulmones como cabría de esperar pero también influye en otras funciones que la Medicina China adscribe al Órgano Pulmón como es su influencia en el sistema inmune y excretor, la piel, el vello corporal, las emociones relacionadas (tristeza, control, perfeccionismo, etc.), etc.

Ciclo diario

Los meridianos principales están conectados entre sí formando un circuito cerrado por donde circula la energía (Qi) favoreciendo las funciones metabólicas del organismo. Durante el transcurso de las 24 horas del ciclo diario, el Qi fluye a lo largo de los meridianos de un modo concreto. Cada dos horas la circulación se hace más intensa en un meridiano específico provocando un pico de energía en el órgano asociado lo que puede beneficiar nuestra salud o perjudicarla. Si el órgano posee poca energía, es decir, está deficiente, durante las dos horas del día en las que le llega el pico de energía, la salud de la persona mejorará ya que dicho órgano recibe energía extra y es su momento de recarga y regeneración. Si por el contrario, el órgano presenta un exceso energético, en las dos horas del día que le pertenecen recibirá aún más energía y se “desbordará” manifestándose con algún desequilibrio. Por ejemplo, si tenemos poca energía en Corazón, al mediodía, que es su momento predominante, nos sentiremos más alegres, felices y extrovertidos (aspectos que regula este órgano), es decir, con más “sangre”. Por el contrario, si nuestro Corazón está excesivo, el mediodía será nuestro momento más delicado y tendente a ataques cardíacos, ansiedad, crisis, taquicardias, etc.

Recorrido energético

El recorrido de la circulación energética se produce a lo largo del tronco y las extremidades del siguiente modo:
  • Desde del pecho, el Qi, se mueve a través de la parte anterior de los brazos hasta las manos. Son los meridianos Yin de los brazos: PulmónCorazón y Pericardio.
  • El Qi vuelve de las manos al pecho por la parte posterior de los brazos finalizando en la cabeza. Son los meridianos Yang de los brazos: Intestino GruesoIntestino Delgado y San Jiao.
  • Desde la cabeza el Qi desciende por la parte anterior, externa y posterior de las piernas hasta acabar en los pies. Son los meridianos Yang de las piernas: Estómago, Vejiga y Vesícula Biliar.
  • Desde los pies, el Qi asciende de nuevo para acabar en el pecho recorriendo las partes internas de las piernas. Son los meridianos Yin de las piernas: Bazo, Riñón e Hígado.
Esta circulación Yin–Yang de los brazos y las piernas se repite tres veces hasta formar el siguiente recorrido energético que se completa cada 24 horas:
Pulmón – Intestino Grueso – Estómago – Bazo – Corazón – Intestino Delgado – Vejiga – Riñón – Pericardio – San Jiao – Vesícula Biliar – Hígado

5 horas de influencia

Como hemos comentado anteriormente, la Medicina Tradicional China determinó con mucha eficacia las dos horas en las que un órgano está en plenitud. Puedes ver dichas horas en la tabla adjunta. Ahora bien, ten en cuenta que las horas descritas por la MTC son horas solares, de modo que dependiendo del lugar donde vivas deberás adaptar tu horario. En España peninsular por su situación geográfica le corresponde un horario similar al de Londres, Marruecos o Canarias. Es decir, una hora menos en invierno y en verano, por el cambio horario, hasta dos horas menos. En 1941 Franco obligó a adelantar los relojes para facilitar la logística con países como Alemania. A día de hoy, el decreto sigue vigente y España sigue viviendo en una hora que no le corresponde. Además, del cambio que hizo Franco, en España también modificamos la hora en verano. Y si vives en una localidad más hacia el este u oeste que Madrid deberás hacer los cálculos respectivos. Por ejemplo, si vives en Huelva (suroeste peninsular) tienes que añadir 34 minutos más (además de la hora o dos horas correspondientes) para adaptarte al horario solar.
Observando la tabla podemos extraer algunas consecuencias interesantes (horas correspondientes a la hora española en invierno).
– Observa como al alba (entre 4 y 6 am) es la mejor hora para practicar Pranayama ya que es cuando nuestro Pulmón está más fuerte.
– En la primera hora de la mañana (entre 6 y 8 am) nuestro Intestino Grueso se pone en marcha siendo el mejor momento para ir al baño y evacuar.
– Entre las 8 y 10 am es el mejor momento para desayunar porque nuestro Estómago está más fuerte y enérgico.
– Entre las 10 am y 12 pm es el momento de llevar a cabo las funciones intelectuales de las que se ocupa el Bazo.
– Entre las 12 y 14 pm es nuestro momento de mayor extroversión, alegría y comunicación gracias a nuestro Corazón. ¿No te apetece ir a reunirte con amigos y socializar?
– Entre 14 y 16 pm es el momento de almorzar para que nuestro Intestino Delgado extraiga los nutrientes.
– Tras el almuerzo, entre 16 y 18 pm nuestra Vejiga se prepara para regular nuestro sistema nervioso. Dale un poco de descanso.
– Los Riñones comienzan a filtrar intensamente entre las 18 y 20 pm. Bebe agua para facilitarles el trabajo.
– Entre las 20 y 22 pm, es momento de Pericardio, órgano asociado a Corazón y que se encarga de nuestra felicidad y relaciones íntimas. Es momento de pasar tiempo con la familia.
– Entre las 22 y 24 pm tu cuerpo se dedica a regula la homeostasis corporal (San Jiao). Necesitamos descanso.
– Las horas primeras de la noche son regidas por los órganos de Madera para limpiar y depurar nuestro cuerpo: Vesícula Biliar entre 24 y 2 am e Hígado entre 2 y 4 am.

Círculo Meridianos Yin

Puedes disminuir la energía excedente en alguno de tus meridianos mediante la práctica de Yin Yoga.Ésta disciplina derivada del Yoga Taoísta y vinculada a la Medicina Tradicional China se centra en estirar zonas concretas mientras mantenemos las posturas entre 3–5 minutos de un modo relajado fomentando la atención en el momento presente. La secuenciación de una clase de Yin Yoga está basada en la anatomía energética (meridianos y puntos) y el concepto de 5 Elementos de esta ciencia médica milenaria. Al realizar posturas pasivas que estiren los meridianos podemos modificar el tejido fascial y liberar la energía excedente fomentando el sistema nervioso parasimpático.
En la ilustración que encabeza este artículo puedes observar un ejemplo de postura para cada meridiano formando lo que TCM Yoga® denomina el “Círculo Meridianos Yin” (“Yin Meridian Flow Circle”). Éste círculo forma una serie estandarizada que puede ser practicada en cualquier momento del día o del año con la finalidad de armonizar el cuerpo, ya que trabaja en todos los meridianos. Pero también puedes realizar la postura correspondiente al meridiano que quieras trabajar en el momento del día asociado. Si por ejemplo, te despiertas a las 3 am es muy probable que tu Hígado esté demasiado cargado de energía y te puede beneficiar practicar una postura que estire el meridiano de Hígado (apertura de caderas). Si sientes palpitaciones, taquicardia o intranquilidad al mediodía, hora del Corazón, practica una postura que libere su energía (apertura torácica y estiramiento de brazos). O si por ejemplo, sientes ansiedad, pánico o nerviosismo entre 16 y 18 pm, realiza flexiones hacia delante que estiren tu meridiano de Vejiga.
Esperamos que esta información te sea práctica y útil para regular el Qi de tus Meridianos. Por favor, comparte si crees que a alguien más le pueda interesar.
Visítanos en: www.holisticyogatherapy.org /Facebook: Holistic Yoga Therapy – HYT
www.tcmyoga.org / Facebook: TCM Yoga. Medicina Tradicional China aplicada al Yoga
Dra. Helena Chacón (www.helenachacon.com). Profesora Yoga Alliance E-RYT200 hrs y YACEP.
Profesora con la Certificación Profesional de la Junta de Andalucía.
Formada en Medicina Tradicional China en la escuela MTC (Madrid) y otras terapias y medicinas orientales y holísticas.

Fuente:

https://www.yogaenred.com/2018/10/22/yoga-y-el-ciclo-diario-de-los-meridianos-chinos/

domingo, 16 de diciembre de 2018

Cómo relajar tu diafragma, el principal músculo de la respiración


El único músculo del cuerpo situado en horizontal desempeña varias funciones, además de ser indispensable para poder respirar


 Imagen: silviarita
La basílica de San Pedro (Ciudad del Vaticano), el Duomo (catedral) de Florencia (Italia) o Santa Sofía de Estambul (Turquía) albergan tres de las cúpulas más impresionantes del mundo. ¿Qué tienen que ver estas obras de arte arquitectónicas con el diafragma? La forma. Hoy explicamos cómo funciona y cómo cuidar de este gran músculo en forma de cúpula cuyo correcto funcionamiento depende de nuestra vida y que, como las anteriores bóvedas, es digno de admiración. Así que prepare la maleta, pues nos vamos de viaje al interior de nuestro cuerpo para conocerlo y aprender cosas sobre él.
Qué es el diafragma
El diafragma es el músculo que se extiende entre el tórax y el abdomen y que se encarga de la inspiración durante la respiración. Este músculo está anclado al esternón, las costillas y las vértebras lumbares, lo que hace que tenga mayor extensión por detrás que por delante. A diferencia de lo que ocurre en las cúpulas de las grandes catedrales, no tiene una forma fija, sino que se trata de una estructura móvil que sube y baja, convirtiéndose en el motor básico e indispensable de la respiración. Sin él, esta función no sería posible, aunque necesita de la participación coordinada y secuencial de otros músculos para realizarla de manera óptima. Además, toma parte en funciones tan importantes como la circulación sanguínea y linfática, la digestión, el parto y en el mantenimiento de la postura, entre otras.
En la respiración, el diafragma se contrae y desciende aumentando la capacidad del tórax, lo que facilita el llenado pulmonar durante la inspiración. Cuando se relaja, asciende, ayudando al vaciado. Se trata de un músculo que trabajará a lo largo de toda nuestra vida.
Problemas asociados al mal funcionamiento del diafragma
El ritmo respiratorio puede verse afectado por situaciones que produzcan miedo, estrés, tristeza... y todos aquellos factores que puedan alterar el ritmo cardiaco. Este incremento en el ritmo respiratorio puede ocasionar un exceso de tensión del diafragma y, por lo tanto, un bloqueo del mismo. Cuando nos sentimos alterados, el diafragma tiene que actuar como filtro para gestionar el aumento del ritmo cardiaco producido y contrarrestarlo con una respiración que permita liberar las tensiones.
El diafragma es el único músculo situado en horizontal de nuestro cuerpo. En él convergen diferentes cadenas musculares que pueden transmitirle su tensión perjudicando su estructura. Los síntomas que nos indican que se está produciendo un bloqueo diafragmático son, entre otros, sensación de ahogo, falta de apetito o vómitos, sensación de carga en la boca del estómago e, incluso, insomnio.
Si tenemos en cuenta que el diafragma participa en muchas de las funciones de nuestro cuerpo, es recomendable desbloquearlo y relajarlo cuando estemos en alguna de estas situaciones.
Cómo tratar los bloqueos del diafragma
Para relajar el diafragma lo mejor es acudir a un fisioterapeuta, si bien en casa podemos trabajar sobre él de diferentes maneras:
·         Automasaje. Túmbese boca arriba con las caderas y rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas sobre la superficie en la que está acostado. Coloque sus manos donde acaba el esternón (plexo solar) mientras respira profundamente. Para poder masajear mejor la zona, utilice una crema o aceite, si es posible de componentes relajantes.
Durante la espiración deslice sus manos, haciendo una presión firme con las yemas de sus dedos por todo el reborde costal. Cada mano recorre las costillas de su lado. Poco a poco vaya profundizando más; el diafragma se inserta por dentro de las costillas, por lo que tiene que terminar metiendo los dedos por su cara interna.
·         Movilización diafragmática en apnea. Una vez relajado hay que movilizar el diafragma. Para ello, en la misma posición ponga sus manos sobre su tripa y coja aire profundamente dirigiéndolo a esta zona; notará que sus manos se elevan. Manteniendo el aire dentro (apnea) mueva el diafragma subiendo y bajando el abdomen con lentitud.
Una vez movilizado el diafragma durante la inspiración, vamos a trabajarlo en la espiración. Para ello, manteniendo la posición del ejercicio anterior, suelte todo el aire y, sin coger (apnea), mueva el diafragma subiendo y bajando el abdomen, igual que antes.
Al principio puede ser un ejercicio costoso, pero verá que poco a poco podrá ir aumentando el número de movimientos realzados por su diafragma.
·         Resistidos. Una vez se tengan dominados los ejercicios anteriores, podemos fortalecer la musculatura respiratoria. Para ello, tumbado boca arriba, coloque sus manos en el abdomen. Coja aire mientras que sus manos hacen fuerza para intentar impedir la expansión abdominal. Durante la espiración sí acompañan el movimiento.
Con sus manos sobre las costillas haga respiraciones costales, elevándolas y dejando el abdomen quieto, mientras sus manos ejercen presión para impedir su apertura. En la espiración también acompañan el movimiento. Tenga mucha precaución con la resistencia que aplica en ambos casos para no hacerse daño.
Si necesita más información sobre cómo relajar su diafragma, puede contactar con nuestros educadores enviando un correo electrónico a cuentanos@lovexair.com.

Fuente:

jueves, 6 de diciembre de 2018

10 pasos para que lo que piensen los demás le traiga sin cuidado (ahora y para siempre)

A quién le importa lo que usted haga

a quien le importa
La razón por la que cantamos con garra y a voz en grito lo de “A quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga” es que, oh, sorpresa: sí que nos importa. Y mucho. “El ser humano es social y eso le lleva a establecer lazos entre sus iguales y a mostrarse especialmente sensible en lo relativo a querer agradar a los que le rodean”, explica la doctora Natalia Sylvia Ramos, profesora de la Universidad de Málaga y coautora del libro Practica la inteligencia emocional. El problema, sin embargo, aparece cuando el juicio de los demás determina en exceso nuestra conducta.

Eso es lo que sucede en los clásicos experimentos de conformidad con el grupo de Solomon Asch. Los mismos consistían en preguntar a varios estudiantes por la longitud de unas líneas dibujadas en tarjetas: ¿Cuál era más larga? ¿Y más corta? Todos los alumnos, excepto uno, eran cómplices de Asch, y su trabajo era confundir al sujeto ofreciendo respuestas claramente incorrectas. El resultado: en el 36,8% de las ocasiones, el individuo objeto de estudio coincidía con las respuestas de sus compañeros, pese a ver con claridad que estas eran equivocadas.
Parece un comportamiento improbable, pero todos lo hemos experimentado más veces de las que nos atrevemos a confesar. “Las personas que se preocupan en exceso por lo que piensan los demás son, probablemente, ego dependientes que tienden a evaluar sus logros en función del reconocimiento externo. Suelen manifestar ansiedad o alta sensibilidad ante el juicio ajeno, y poseen alto temor al rechazo”, explica la psicóloga. Además, “suelen estar más centrados en el resultado que en el proceso durante la ejecución de actividades”, añade. El ejemplo más típico: ese escritor en ciernes que deja de escribir —pese a que le encanta— por miedo a que rechacen su obra.
¿Le ha sucedido? ¿Ha dejado de hacer algo por temor al qué dirán? En ese caso, atención a los consejos del psicólogo Jaime Burque, autor del blog de cine y coaching Filmoterapia.
1. Tenga muy claro que es usted quien crea sus emociones, nadie más.
El daño no está en las palabras que usen contra nosotros (por ejemplo: “No vales nada”), sino en cómo las interpretemos.
2. La razón de que lo desaprueben está muchas veces en la otra persona, no en usted.
“Cuando alguien reacciona negativamente hacia usted, normalmente es porque se siente inseguro, cansado, estresado, está pensando irracionalmente, hubo un problema de comunicación o está lanzándole emociones negativas que nada tienen que ver con lo que usted hizo”, explica el experto.
3. Aprenda a enfocar la crítica de una manera objetiva y constructiva.
"Y tenga en cuenta que el conflicto puede ser maravilloso”. Es complicado, es verdad, pero intente separar los sentimientos de ese juicio que le ha hecho un compañero de trabajo. ¿Puede aprender algo de ello? Además, quizá el encontronazo sirva para “reequlibrar la relación, mejorar la comunicación, poner límites o llegar a nuevas ideas”.
4. Esfuércese en hacer lo que usted quiere, en lugar de lo que los demás piensan que tiene que hacer
Burque aconseja que, cuando tengamos que tomar una decisión, nos preguntemos: “¿Qué es lo que necesito? ¿Y lo que quiero? ¿Cuáles son mis metas? ¿Tengo algún miedo o inseguridad que me esté distorsionando? ¿Me influyen demasiado los deseos de los demás?”.
5. Trabaje su autoestima y su asertividad.
“Una de las mayores causas de la necesidad de aprobación es una autoestima baja (y a la inversa: la necesidad de aprobación disminuye la autoestima)”, avisa el experto. Si tenemos una buena opinión de nosotros mismos y aprendemos a decir “no” y a poner límites, no nos dañará tanto la desaprobación del resto.
6. Sea consciente de las emociones asociadas con la necesidad excesiva de aprobación.
Al castigarnos recordando una y otra vez la vergüenza que sentimos cuando nos dijeron algo negativo, solo conseguimos reavivar ese sentimiento y evitar que desaparezca. Tampoco parece sensato, según Burque, imaginar de antemano que vamos a ser rechazados. Para evitar ambas situaciones, el profesional recomienda practicar meditación, pues “nos entrena a vivir nuestro presente”.
7. Comprenda que no se puede agradar a todo el mundo.
El rechazo siempre llega en algún momento; por lo tanto, necesitar la aprobación de los demás “es algo bastante irracional e inefectivo, y nos volverá personas constantemente reactivas”.
8. Recuerde que la crítica a una idea o un comportamiento no es un rechazo a su persona.
A lo mejor le han dicho que sus gustos en cine son pésimos: mantenga el rechazo dentro de ese campo. Nadie ha dicho que usted sea pésimo.
9. Usted es quien mejor puede opinar sobre usted mismo.
“Nadie nos conoce como nosotros mismos; si alguien tiene la mayor cantidad de información para opinar sobre usted, es usted mismo. Las personas con necesidad de aprobación creen más en las opiniones exteriores que en las suyas propias”, apunta Burque. Pero, dado que les falta información, los demás pueden formarse juicios equivocados.
10. Trabaje las creencias perfeccionistas de que su valor como persona está determinado por el logro
No pierda de vista que, cuando intentamos ser perfectos a toda costa, cada crítica se vive como un fracaso personal.
Para terminar, Burque nos ofrece una máxima: “Suele tener más aprobación quien no la busca ni la necesita, pues suele gustar más lo auténtico (aunque no coincida con nuestras opiniones) que lo sumiso y entregado”. Por lo tanto, la receta, aunque manida, es aparentemente sencilla: “Sea usted mismo”.
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